viernes, 17 de agosto de 2012

Dos rosas al olvido


Anhelo esa sonrisa, anhelo nuestra mirada de felicidad, esos ojos, ese deseo.  Anhelo el sonido de mi corazón al abrazarte,  el sonrojarme al ver que te dabas cuenta. Anhelo esos momentos.. esas caricias, la ternura que proporcionabas a mi ser. La constante sensación de seguridad y felicidad inacabable. Anhelo sentir que soy invencible y que todos mis miedos y problemas desaparecen en el viento. Anhelo tener esos momentos increíbles. Anhelo pensar que todo será para siempre, que mi felicidad puede ser duradera, que por fin pueda ser..feliz. Anhelo cogerte de la mano pensando que no será la última vez que lo haga y  esos besos.. los cuales no puedo borrar de mi mente por la pasión y el cariño que ocultaban, anhelo esa sensación.. indescriptible en palabras. Anhelo poder contar contigo. Te anhelo.

He estado pensando en ello mientras bebía mi té con hielo en la cafetería, al lado de una gasolinera. Necesitaba despejarme, dar una vuelta.
 Al rato ni siquiera sabía dónde me encontraba.
 No es información valiosa, pero el aroma vomitivo del "oro negro" habrá hecho que dé vueltas esta cabecita. 
Creo que cambiaré de cafetería. Si, será lo mejor.






 Las rosas bellas al final se marchitan. Son preciosas si, pero terminan siendo..nada.

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